jueves, 8 de julio de 2010

el famoso molino

El secreto del éxito de nuestra misión en Amsterdam fue Nuria que, si bien no pudo producirse un acontecimiento planetario, nos chivó los mejores lugares para, atención, la foundue de queso, la tarta de manzana, el entrecote pimienta y la cerveza.

Esta última en el molino.

the associate


Mi campaña de lectura veraniega no ha empezado muy bien: este libro tiene muchas páginas pero poca chicha, y los guionistas de hollywood se tendrán que esmerar si quieren hacer la peli. Lo bueno del libro es que describe cómo funcionan las grandes firmas de abogados de Nueva York. Están los associates, que son los recién licenciados en las universidades más prestigiosas. Explotados por la empresa de forma salvaje, obligados a facturar el mayor número de horas posibles y ha dormir en el suelo de la oficina si es necesario. Por otro lado les pagan bien, unos 400.000 dólares al año, un buen sueldo cuando se trata del primero que reciben. Además, en siete u ocho años, algunos de aquellos que hayan resistido podrán convertirse en partners, o socios de la firma, y su sueldo superará el millón de dólares anual, aunque su nivel de trabajo no disminuirá.

Estas firmas facturan a sus clientes el mayor número de horas posible, aunque sean horas inútiles, y los clientes están contentos. La cosa funciona así: una empresa de grandes beneficios hace un presupuesto anual de gastos de representación legal, bastante generoso, y lo que se espera es que la firma de abogados contratada lo gaste, porque de lo contrario les acusarian de no hacer nada. Así que unos facturan un montón de horas, los otros las pagan, y todos tan contentos. Lo raro es que todas las horas facturadas tienen que ser reales, aunque hayan sido inútiles. En España se facturarian sin hacerse y punto.

La trama de la novela es la siguiente: un associate es extorsionado y obligado a convertirse en espia de la firma en que trabaja y que está envuelta en un juicio donde billones de dólares están en juego. Es bastante floja, mal llevada y no despierta mucho interés. Algo extraño en un escritor de bestseller de gran éxito.

naranja

Como somos unos chaqueteros, nada más terminar el partido Holanda-Brasil nos compramos unas camisetas naranjas para apuntarnos a las celebraciones. ¡El problema ahora es que ya no nos las podremos volver a poner!

miércoles, 7 de julio de 2010

nemo building

El nemo building es un edificio del arquitecto Renzo Piano. Es bastante chulo con esa forma de barco y tal, y alberga el museo tecnológico. Los mástiles son del barco Amsterdam del siglo XVIII, que se puede visitar también.

martes, 6 de julio de 2010

los holandeses son gente maja en general

No me preguntéis quién es, no lo sé. Se puso delante de la cámara a gritar en holandés y no paró hasta que le saqué una foto.

lunes, 5 de julio de 2010

eyeborg

Un canadiense, que perdió un ojo en un accidente, se ha instalado una cámara wireless en su lugar, de tal forma que puede grabar sin que te des cuenta y trasmitir las imágenes directamente al ordenador. Genial para hacer documentales, y un paso más para la fusión entre el hombre y la máquina.



via Geeks are Sexy

nuestras innovadoras maniobras ciclourbanas causaron furor entre los lugareños