
Cuando le dije a mi amigo el
unilibro que estaba leyendo éste sobre el feminismo se quedó estupefacto y dijo:
"¿Pero porqué lees esto?" No supe qué decirle asi que contesté
"No sé, por curiosidad". Soltó un bufido de desprecio y dio por terminada la conversación.
El libro trata sobre la
Ley Integral de Violencia de Género. Una ley injusta y discriminatoria en sus penas, que elimina la presunción de inocencia y de la que se puede abusar fácilmente. De esto último da varios ejemplos. Quizás el más curioso sea el caso de un matrimonio que se llevaba mal con sus vecinos, estos denuncian a la policia que observan malos tratos en la pareja y la policia detiene al marido y la jueza le aplica alejamiento, a pesar de que su mujer, claro, negaba unos malos tratos que nunca existieron. Hay ejemplos más graves de abuso de la ley en la que siempre pierde el hombre, pero no me quiero enrollar porque os los podéis imaginar. Resumiendo, la ley no ha servido más que para crear una
ampliación del campo de batalla, que diria Houllebecq.
El libro habla un poco también de cómo el feminismo radical se ha servido de los partidos politicos que, a cambio de votos, les han cedido poder. Y es que el
storytelling del asunto y lo
políticamente correcto del tema hace que los políticos no se atrevan a discutirlo.
Como penitencia, me he comprado un libro escrito por varias feministas que se titula
La Violencia (in)Visible y si algún dia lo leo ya lo comentaré.