domingo, 11 de marzo de 2012

kodokan

De niño pasé aquí un porrón de horas amazings.

Y esto es todo lo que queda.




4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hombre, si estamos hablando de la época de su infancia...ejem...

pau dijo...

Esto es lo bueno!!!!!

¿No es una especie de milagro que tras tanto tiempo, y tras varias burbujas inmobiliarias de construcción loca, aún quede el cartel?

Anónimo dijo...

Desde luego que visto así, ese cartel tiene el mismo valor que...¡una huella de dinosaurio!

pau dijo...

Es muy posible que en el cartel haya algún mosquito de esos tiempos conservado en ámbar.