viernes, 15 de julio de 2011

He conseguido 33 bombillas solares de 60w. Parece mentira, algo a lo que hace una semana no le daba la menor importancia, un objeto banal a más no poder, hoy me parece un tesoro, una maravilla de la técnica y un triunfo de la mente humana. ¡Y está prohibida su fabricación!

Me han dicho que la única alternativa legal a las bombillas de bajo consumo tipo fluorescente son las halógenas y las leds. Al menos no parpadean. Porque sí, amigos, los neones parpadean aunque nuestro cerebro no pueda verlo, como las pantallas de televisión, pero nuestros ojos lo notan y se traduce en dolor de cabeza y dolor ocular. Una mierda, vamos.

Además son más caras, realmente no salen rentables, y contaminan mucho más. La ventaja es que consumen menos, pero ese ahorro lo aprovecharán para subirnos los impuestos aplicados a la luz y al final pagaremos lo mismo, ya veréis.  

Tendré que probar qué tal van las halógenas y las led para leer, porque estas bombillas que he conseguido no durarán para siempre. Pero, mientras tanto, estoy salvado.

¡Larga vida a la bombilla incandescente!

5 comentarios:

romeovive dijo...

preparando un museo?

Anónimo dijo...

estás peor de lo que creía....

xchaos

pau dijo...

romeo, nada de museo, estas bombillas van a serme tope útiles.

xchaos, ¿a ti no te molestan las de bajo consumo?

romeovive dijo...

el cuerpo de bomberos ha recibido competencias para inspeccionar las bombillas. las de más de 7W serán confiscadas y eliminadas. los infractores al trullo

llegiu farenheit 451

pau dijo...

dentro de poco crearán el Ministerio de Iluminación

llegiu 1984