viernes, 22 de abril de 2011



Los Linkin Park ya no son lo que eran, son otra cosa. Han pasado del enfado rabioso al bonismo celestial, pero da igual, me siguen gustando. No seré yo quien les culpe por volverse mayores.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

no son más que un pseudo producto comercial que intenta emular a los grandes del grunge de los años 90. Más que música anuncios de nutella.

Xchaos.

pau dijo...

grunge? nutella?

¿también ves trece millones de naves?