viernes, 1 de abril de 2011

sweet sixteen


Ayer fui a la presentación del libro que escribió Octavio durante el periodo de convalecencia que siguió a su rotura de rodilla, al parecer producida al levantarse para coger una gamba de la paella. Ya sabéis, esas cosas que ocurren a cualquiera el domingo más inesperado. Pero afortunadamente a veces las desgracias dan fruto, en este caso una novela, y como Octavio es una persona que todo lo que hace lo hace bien, desde tocar blues hasta diseñar preciosos mandalas, no puedo dejar de recomendarla a pesar de no haberla leido todavía. Además, si es la mitad de entretenida e ingeniosa que su intervención de ayer, puedo asegurar sin temor a equivocarme que vale mucho la pena.

4 comentarios:

la escapa·ratista dijo...

Pues habrá que leerla. Mañana tengo paella familiar, ya ves, me gusta vivir al límite. Tendré cuidado con las gambas.

pau dijo...

Cuidado con ellas, que las carga el diablo.

beatrice dijo...

gracias por pasarte por mi blog! me gusta el variadillo de temas que salen por aqui.

:)

pau dijo...

De nada. Tu blog mola!