domingo, 1 de mayo de 2011


Me he pasado el fin de semana entre florecitas, arbolitos y pajaritos. Y por primera vez en mucho tiempo he podido dormir sin tapones.

Estoy por abandonar la ciudad definitivamente.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Asín me gusta pal pueblo...!!solo te falta pasear y relacionarte con los indígenas...y pronto empezarían a molestarte las campanas, el tractor, los trinos, el gallo...
caracola

la escapa·ratista dijo...

¿Duermes siempre con tapones? Jo, qué cruz.

¿Y podrías hacerlo de verdad o es un deseo irrealizable? Oigo la llamada del campo cada vez que estoy de vacaciones, pero a la vuelta a casa se me olvida.

pau dijo...

caracola, y las ranas del safareig, no te imaginas cómo croan las ranas del safareig. Y los pájaros hay momentos en que se vuelven locos todos a la vez. Pero es genial.

escapa, mi madre tiene una casa en un pueblecito, al pie de las montañas, una humilde morada, donde me levanto muy temprano. Asi que el dia menos pensado voy y no vuelvo.

la escapa·ratista dijo...

Esperemos que tu madre no tenga que partir, cruzando el mar, a otro país. Más que nada porque a su vuelta te encontrará a ti de okupa.

pau dijo...

Ya te digo :) Para empezar ya me he agenciado una habitación para montarme un estudio.

la escapa·ratista dijo...

Bien hecho, yo este fin de semana he estado en el spa familiar y no he salido de MI bañera.

pau dijo...

Si es que somos unos abusones.